Contra todo pronóstico médico, (pues llevaba un bagaje de falta de cosas para mi organismo, más azucar y dos antibióticos), me fuí a dar un paseo por la regíón italiana de "La Toscana" . !Qué región mas bonita! Sólo los campos merece la pena verlos. La variedad de colores, los cipreses que aquí acompañan a los cementerios, allí acompañan a las casas en lugares estratégicos. Y qué decir de las ciudades.... Siena con una Catedral que te quita el hipo, San Gimignano donde el poderío de la gente importante se medía por las torres que habían en sus palacios y Florencia...cuajadita de historia enriquecedora, con su Gran Catedral y su enorme cúpula; su baptisterio con esa puerta increible y su campanille y su mogollón de Iglesias con sus preciosos claustros etc. etc. etc