Cuando era pequeña, jugaba con mis hijas como si fueran sus muñecas y ya ves, el tiempo pasa y te llega una carta invitándote a ponerte guapa que nos vamos de boda y nada... allá que nos fuimos.A Isla Cristina.
La novia iba guapísima del brazo del padrino (mi amigo) que no cabía en el traje, de gusto. La madre de la novia (mi amiga) muy elegante y "con tacones" (que si lloraba en la ceremonia no era por la niña sino por los zapatos).
y que sirvió de lugar de encuentro con mis amigos de toda la vida. No veas la de batallitas que se cuentan ya en las celebraciones...¿y tu te acuerdas de..? pero con alegría y optimistas pues todos nos encontramos a todos divinos de la muerte.
Bailamos hasta la saciedad. Y creo que es la primera boda en la que echamos a los padrinos e incluso a los novios. Vamos, yo creo que también nos echaron del local y es que yo estaba muy necesitadita de mover el esqueleto, así que he pensado que "quiero mas bodas".
