Esto también ayuda a que cuando hay un buen levante, como hoy, la arena no nos empane con marea baja pues está mojada.
Siempre dejo mis avíos en la arena seca y me voy a dar un paseito (las cositas importantes me las llevo puestas) y como estaba la marea tan baja, hoy dejé los bártulos en la arena mojada. Total el paseito iba a ser corto. Y sorpresa que me llevo cuando vuelvo y no encuentro ni mis avíos ni la arena mojada. El agua lo había cubierto todo.
Menos mal que aquí hay buena gente y una familia recogió mis cosas huerfanitas y las puso en tierra firme.
La culpa la tuvo la marea viva
