Qué bonitas están las entradas de San Fernando. Con ese cesped artificial apto para recoger toda clase de porquerías pues no olvidemos que estamos en tierras de vientos y por lo tanto siempre andan volando papeles, bolsas y todo tipo de cosas de poco peso.
Tampoco olvidemos ese sol envidiado por todos esos lugares que casi no lo conocen y que aquí nos pone morenitos o nos quita el color, según se mire, y que el tiempo dirá lo que tarda en irse ese verde del cesped artificial.
Es verdad,la entrada de San Fernando es una monería con su césped, solamente nos falta que nos llevemos las sillas y la barbacoa y hacemos una acampada,y la salida de la Isla muy bonita con su fuente pequeñita,su raíles que cuando lo va a cruzar el coche se te queda atascado con el escalón que tiene todo muy potito
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